jueves, 27 de noviembre de 2008

martes, 18 de noviembre de 2008

La acción que usted tome bien puede salvarle la vida a un niño y proveerle a una familia el apoyo que tanto necesitan

Todas las personas pueden ayudar estos niños




A tener en conta:

Los padres de un menor maltratado o descuidado pueden presentar algunos de los comportamientos o
características siguientes:
- se aislan de las fuentes de apoyo a la familia, como amigos, parientes, vecinos y grupos comunitarios,
- faltan a citas consistentemente, desaniman el contacto social o la participación en actividades o eventos escolares,
- parecen no confiar en nadie,
- pueden haber sufrido maltrato o descuido de niños,
- a menudo son renuentes a proporcionar información acerca de las lesiones o la condición del menor.
Cuando les preguntan, son incapaces de explicar las lesiones, ofrecen una explicación que no es consistente
con la lesión u ofrecen explicaciones contradictorias de la lesión,
- responden de manera inapropiada a la gravedad de la condición del menor ya sea al reaccionar de manera
exagerada o al parecer hostiles o antagónicos si les preguntan, o demuestran poca preocupación o
conciencia de la condición del menor,
- pueden rehusarse a dar el consentimiento para una evaluación médica,
- no llevar al menor a obtener atención médica o retrasar la misma, incluyendo los exámenes de
rutina. Al llevar a un niño lesionado a obtener atención médica, pueden elegir un hospital o un médico
diferente para evitar que se identifique un patrón de maltrato mediante las lesiones,
- pueden ser demasiado críticos del menor y casi nunca, si acaso, hablan del mismo en términos positivos,
- algunos padres tienen expectativas poco realistas del menor, esperan o exigen un comportamiento que está
más allá de la edad o habilidad del niño,
- pueden creer que los castigos severos para niños son necesarios,
- casi nunca tocan o miran al niño; ignoran el llanto del niño o reaccionan de manera impaciente,
- a veces mantienen al niño confinado a una cuna o corralito de juego durante un tiempo prolongado,
- pueden no entender las necesidades físicas, emocionales y psicológicas del niño,
- pueden abusar del alcohol o las drogas,
- aparentan carecer el autocontrol o temen perder el control de la familia.

CISPI Centro de Intervención Social y Protección Infantil

Quién salva la vida de un hombre, salva al mundo entero”


















"Todo niño necesita y merece el cariño de su familia y de su comunidad. No obstante, una comunidad segura, donde los niños puedan vivir y crecer con adultos que se ocupan de ellos no surge de la nada; la crean las personas que están comprometidas y determinadas a dar forma a dicha comunidad. Los menores maltratados o descuidados necesitan especialmente ayuda"


Este centro tiene como principal objectivo intervir con los menores y su familias, o sea:
- potenciar las condiciones adecuadas para el desarrolo de la infancia y adolescencia
- favorecer su calidad de vida para evitar su marginación, mediante actuaciones y programas de prevención.
- facilitar el ejercicio de sus derechos favoreciendo su participación.
- prevenir y atender las situaciones de riesgo social leve, moderado y grave y favorecer la reintegración familiar de los que tienen alguna medida de protección por situaciones de desamparo

- ayudar los niños en casos de condutas antisociales con enseñanza de competencias sociales, cognitivas y emocionales mediante estrategias de solución de problemas, de manejo de la ira, fomento de habilidades prosociales, autoestima, lenguaje emocional, etc.
- intervenciones a madres de alto riesgo
- entrenamiento conductual a padres.
- intervenciones escolares
- incremento de la vigilancia, fomento del tiempo libre,etc.
- mejorar la salud mental de los menores en riesgo derivado de una situación de
desprotección (descuido, maltrato) con terapeútica breve, psicoterapia (individual/grupal), psicofarmacología, atención en grupos, intervenciones con familias

- identificar el problema, o los problemas, de familia que contribuyó al descuido o el maltrato,
- evaluar la posibilidad de tratamiento para la familia,
- desarrollar un plan de tratamiento y servicio con la familia para responder a sus necesidades,
- iniciar y seguir el plan de tratamiento e involucrar a los recursos comunitarios para responder a las necesidades que se identificaron,
- solicitar la autoridad del Tribunal de Menores o de Familia en situaciones donde se haya establecido que existe una necesidad de servicios de protección, pero la familia rechaza los mismos